- Gobernador, ¿qué piensa sobre la posibilidad de que se instalen salas crematorias en Tucumán?
- Bueno, hay que fijarse bien en el tema del medio ambiente y todo, pero hay que discutirlo...
Bajo un cielo gris y lluvioso, casi tan lúgubre como el tópico de consulta, José Alperovich respondió la pregunta de LA GACETA. La posibilidad de que la Legislatura sancione una norma que regule este servicio fúnebre en la provincia ha generado polémica en los últimos días. Y si bien el mandatario aún no le alzó el pulgar a esta idea, dejó abierta la chance de que se construyan estos hornos en suelo tucumano.
En agosto de 2011, el Defensor del Pueblo, Hugo Cabral, recibió el planteo de un vecino que quería contar con este servicio en la provincia. El ombudsman inició un expediente y constató que, por estas tierras, no existen leyes que regulen la instalación, el funcionamiento y el control de salas crematorias.
En noviembre de este año, Cabral remitió el planteo a mesa de entradas de la Cámara. La comisión de Medio Ambiente, a cargo del amayista Alfredo Toscano, analizó la nota del Defensor del Pueblo. Además de transmitir la inquietud a diferentes áreas del Poder Ejecutivo, el legislador pidió informes a los demás parlamentos del NOA. Además, se indagó sobre las normativas que ordenan este servicio en otras provincias del país, como Buenos Aires.
Según fuentes de la Legislatura, hasta ahora se supo de una sola ley provincial: La Pampa es la única que regula la instalación de salas crematorias. Las demás normas sancionadas en otros distritos son, por lo general, ordenanzas municipales. En muchos casos, además, hubo fallos judiciales que echaron por tierra las iniciativas.
Con este panorama, en la Cámara aseguran que será fundamental lo que piensen los vecinos. Sobre todo, con el antecedente reciente de la estación transformadora que planeaba instalar EDET en pleno barrio Sur, y que obligó a Alperovich a dar marcha atrás con esa idea por la férrea resistencia del vecindario.
Esta no es la primera vez que el parlamento provincial analiza una ley de salas crematorias. En 2010, durante su gestión anterior, Ricardo Bussi (FR) formuló un proyecto de ley que sigue "descansando" en mesa de entradas de la Cámara. "No es posible que Tucumán aún no tenga este servicio. La Iglesia Católica levantó su prohibición en 1969; no veo motivos valederos para que no se avance", indicó el republicano. Y agregó que cada vez más personas en el país solicitan ser reducidas a cenizas tras su deceso. "Cuando elaboré aquella propuesta, hicimos un exhaustivo estudio sobre cómo podría afectar al medio ambiente. Es hora que esto se haga, pero no permitiremos que a cualquier precio", aclaró Bussi.
En 2003, una empresa intentó instalar hornos crematorios en Villa Carmela. La resistencia de los vecinos hizo que los inversores desistieran. Algo similar sucedió en 2008, cuando ediles de Yerba Buena y de San Miguel de Tucumán aprobaron ordenanzas para regular la instalación de hornos crematorios en esos municipios.
Cabral, en el texto que envió a la Legislatura, valoró aspectos positivos de este sistema, como el abaratamiento de los costos de sepelio; y otros negativos, como que la Organización Mundial de la Salud aconseja la instalación de hornos crematorios a una distancia mínima de 5 kilómetros de las ciudades.